miércoles, diciembre 08, 2010

John Lennon

... a Treinta años de todo aquello

Yo era muy chico y me gustaba tocar la guitarra precisamente porque a mi madre le habían gustado Los Beatles, gusto que voluntariamente heredé y por ende recopilé todas las revistas que ella en su juventud había comprado de "Notitas Musicales", "Sonido" y todas esas en donde Los Beatles (y otros héroes del rock) aparecieron como estrellas de primer nivel. Estudié piano desde los siete pero eventualmente comencé a agarrar una vieja guitarra que andaba por ahí en la casa inspirado por George Harrison y John Lennon a quienes veía como los supremos de ese instrumento. Me volví beatlemano de cepa a pesar de que en esa época Los Beatles estaban considerados como "Moda de antaño" (aunque ya crecía un profundo culto hacia ellos superando nuevamente a Elvis) y usaba el cabello en melena, camisa sesentera, jeans ajustados y de hecho muy a los años sesenta y siempre me ha valido madre lo que la gente diga o piense de mí... incluso hoy.

Una señora vecina de nosotros tenía una especie de club de gente mayor en el que se reunían a platicar e intercambiar cosas de los beatles o relacionadas con ellos. Había un señor que había visto dos conciertos de Paul & Wings, uno de George Harrison y había estado con Ringo durante el rodaje de "Caveman" (medio mamón pero buena gente cuando se relajaba), una señora tenía TODOS los discos habidos y por haber hasta entonces de ellos y los demás incluso tenían hasta tickets de conciertos de Los Beatles en EEUU comprados en alguna fortuita subasta al sur de ese país, era todo un asunto y comenzaron a invitarme por mi marcada afición. Ese año yo había asistido al concierto de un falso Deep Purple (en realidad el oportunista Rod Evans con músicos callejeros) pero seguía sabiéndome poco a comparación de los de Liverpool. Realmente habíamos muchos atrapados bajo la esperanza de que un día John, George, Paul y Ringo se tentaran el corazón y se juntaran aunque fuera por diversión.

En octubre de 1980 en "Radio Éxitos" (A.M. de Radio Centro) durante su programa dedicado a Los Beatles el locutor anunció que John Lennon regresaba de su exilio musical y lanzaba "Double Fantasy" y lo pasaron completito pero con el Jingle de la estación para nadie pudiera grabarlo y luego venderlo en cassette por ahí en los tianguis. Era una época maravillosa, yo comenzaba a tener una noviecilla de manera inocentona (bueno, casi inocentona), tenía una banda primeriza de culto Beatle (que tocábamos medio plano pero bueno) y estaba por recibir un premio escolar. La segunda mitad de 1980 parecía prometer y me sentía el dueño del mundo porque además se barajaba la posibilidad de que la UNESCO lograra reunir a Los Beatles para un concierto benéfico y muchos creíamos que por muy tozudos que fueran al final su generosidad los haría ceder y hacerlos estrecharse las manos nuevamente.

Por una u otra cosa no compré en seguida el "Double Fantasy" pero en eso andaba. Diciembre, la espera de navidad, los días de planear posadas, reuniones, ratos de guitarras con mis amigos, paseos con Miriam, mi novia de entonces y el olor en el ambiente de lo festivo, de aquellos años que apuntaban una nueva década que sabía a modernidad.

Diciembre y yo preparaba cosas de la escuela. Yo escuchaba la radio, Radio Universal por la noche, mi hermana y mi hermano dibujaban o escribían (me imagino que mi hermano dibujaba porque estaba en kinder), mi hermana responde el teléfono y me pasa la llamada. Era mi entonces amigo y bajista, Marco Vinicio Rodríguez Lara (saludos), y dice:

- Oye wey, te tengo una muy mala noticia.

- Pues mientras no hayas visto a Miriam con otro- Bromée.

- Ojalá fuera eso we...- respondió.

- Ah chingá- exclamé- Ps qué pasó o qué????.

- Murió John Lennon- dijo tristemente

Sentí escalofrío y dije

- Ah no mames...

- En  serio, no estoy bromeando. Lo acaban de decir en el juego de futbol americano

- No, no chingues!!!!.

- Lo balacearon saliendo o entrando a su casa, algo así.

En seguida me dio una crísis asmática y, ríase si quiere amable lector, un ataque de histeria. Cambiamos la estación a Radio Éxitos en donde daban pormenores, prendimos la tele y Antenna 5 (un noticiero) daba igualmente la nota de último minuto. Llamé a todos mis amigos y nadie daba crédito, nos reunimos en lo que era el Jardín del Arte (Sullivan y Reforma) y ahí con muchos mas ciudadanos del DF lloramos juntos la partida del gran capitán del barco, nuestro John Lennon nos había sido arrebatado por un hijo de puta frustrado y opacado toda su vida por el resto del mundo. Así de pequeñito era ese infeliz, hoy no es nada el bastardo (ojalá te pudras Chapman). El mundo lloraba a John, nuestro jefe Beatle y todos nos rehusabamos a dejarlo ir. La histeria fue tal que Wall Street tuvo una repentina caída, en el mundo hubo suicidios, Paul dejó pasar un par de días para arrojar su primer declaración, George se encerró en su casa victoriana a pedir por el buen viaje de John y Ringo fue a casa de Yoko a hacer patente su solidaridad. Roger Daltrey, primera voz de The Who dijo: "es la peor pérdida que el mundo ha tenido ya que sin John no habrá ya quien defienda la paz y el amor como lo hizo John, he perdido a un amigo y eso es muy doloroso".

 La hermandad del rock inglés así como la gringa y la mexicana se intensificó y hasta los farsantes de televisa dieron un amplio espacio para tributear a john Lennon.

En un tris mi vida había cambiado, perdí al gurú espiritual que me dio la inspiración para tocar música, el cínico que me devolvió la fe en la gente y que me dio mis mejores momentos cuando me sentía deprimido. Pasaron varios años y la música Beatle no era lo mimo para mí. Encontré a Deep Purple (el original), a The Who (mi banda favorita), Pink Floyd, Led Zeppelin y todos los grandes... claro a Jimi Hendrix mi héroe también y después de aquel terremoto del 85 volví a abrir la caja de los recuerdos, casi como reconciliándome con la vida (porque da la casualidad que soy sobreviviente de ese terremoto) y no me había dado cuenta que el mundo también había cambiado. Ya entonces John no era un culto, era toda una ideología.

Aún recuerdo la triste mañana del 9 de diciembre en que todos nos abrazamos, lloramos, prendimos veladoras y con nuestras guitarras cantamos como para que John emprendiera su partida acompañado por nosotros. No solo fue uno de los días mas tristes de mi vida, fue uno de los días mas tristes de la humanidad.

John Lennon "In memoriam"
30 Aniversario de su partida

Escribió: Messy Blues

lunes, diciembre 06, 2010

John Lennon, el Beatle AntiBeatle

John, el primer Beatle que buscó la caída de su imperio

En su biografía sobre The Beatles, para mi gusto la mas completa en un sentido técnico a partir de su reedición de 1985, Hunter Davies menciona muy especialmente que John Lennon buscó tanto justificar el daño que sintio haber hecho al comercializarse en un principio Beatle que dañó demasiado su propia imagen. Recién separada la banda, John buscó la manera de convencer a ciertos periodistas especializados de lo siguiente:

"Los músicos de Rock somos unos bastardos pero los Beatles éramos los mas bastardos de todos y de los Beatles yo era aún mas bastardo que nadie..."

Obviamente tal sentencia no fue del todo bien acogida por fans puritanos que se quedaron en la "Beatlelandia" del ensueño ni por la parte conservadora del mundo moderno por lo que las élites de la prensa comercial le convirtieron en el Beatle malo, depravado y perverso y a Yoko en una bruja que lo destruyó todo. Lejos de justificarse John solo logró incrementar la mala imagen que mucha gente tenía de él. Curiosamente precisamente eso fue lo que para muchos otros (especialmente gente inteligente, culta y preparada) hizo mas encantador y mágico a John Lennon y al final le convirtió en todo un Gurú de la música moderna en los años setenta.

Sería un tanto aburrido decir que John creció en una disfuncional armonía familiar criado por la famosa tía Mimi como sería igual de archirrebuscado mencionar su hastío que lo alejó de los Beatles desde 1966 y que su lacónica ironía por asumir su vida según venía, lo arrojó a los brazos de una tipa mayor que él, mas preparada que él (Yoko tiene dos títulos profesionales y habla mas de dos idiomas) y que era diferente a todas las mujeres que hasta entonces se habían ido a la cama con él. John Lennon no buscaba ser creativo para contribuir sino para sí mismo y eso es evidente en canciones como "I`m only sleeping", "Tomorrow never knows", "A day in the life", "Glass onion", "Revolution # 9", "Everybody's got something to hide except for me and my monkey" y hasta en aquel loco experimento entre Paul, John y Brian Jones de los Rolling Stones llamado "You know my name" que, además, incluye una Jam con su excolega Pete Shoton e Ian Stewart también de los Rolling Stones. Aunque nadie lo crea incluso Ringo estaba bajo el efecto de ciertos alucinógenos mientras grabaron eso en un par de horas y George estaba en casa tratando de olvidar que era el guitarrista líder de los Beatles. John, con todo respeto dicho, era el primero manifestando una aburrición enfermiza por pertencer a una banda de la que se sentía prisionero, asunto que expresó mas de una vez en cada entrevista que le hicieron en el periódo comprendido entre 1966 y 1968, posteriormente solo trataba de hacer ver que Yoko era una linda japonesa pero que el resto del mundo no sabía ver esa "belleza".

Davies magnificó demasiado la imagen de los Beatles en su primer edición de 1968 por tratarse de un proyecto de estrategia de mercadotecnia pensada por Brian Epstein (quien falleció prematuramente en 1967) y de esa manera la adolescencia inglesa tuvo una biografía de sus héroes Ad Hoc a su propia concepción de ellos. Las biografías subsecuentes (creadas en su mayoría por gente que ni siquiera conoció al grupo en persona) no fueron tan amables y de hecho demasiado oportunistas y por lo mismo no pasaron muchas de estas de un escaparate ocasional en alguna calle elitista de Nueva York y Londres para desaparecer en el olvido de los años ochenta y noventa. Davies por su parte decidió enmendar su error y actualizar su biografía tomando la honestidad y hablando abiertamente de cómo le dolió la muerte de John. Hacía el 2005 incluso la reeditó para mencionar la muerte de George (que evidentemente también le dolió) y también mencionó que John Lennon era una persona perfectible cuyo apostolado por la paz mundial, si bien fue una burguesa postura de un neorico, fue verdadera y genuina.

John comenzó a despreciar la parafernalia Beatle cuando vio que sus colegas se disparaban cada quien de una manera diferente, Paul se consolidaba como un burgués candidateable a ser una estrella por sí misma, George buscaba la verdad en la religión budista y Ringo, experto fotógrafo y el único beatle con talento histriónico, comenzaba una decadente vida sedentaria pegado a la bebida. Cuatro héroes de la música moderna apoderados de las listas y del universo de los medios ahogados en drogas, sexo pero poco Rock and Roll (así lo veía John) y en el caso de Paul en un desmedido ego y una incontrolable vanidad que comenzó a distanciarlos entre sí. De acuerdo a datos vertidos por Derek Taylor, Mal Evans y Neil Aspinall en diferentes entrevistas John respondía con cosas punzantes cuando Paul trataba de establecer algún proyecto Beatle posterior a la muerte de Brian Epstein así que Magical Mistery Tour y Fool on the hill se convirtieron en el enemigo a vencer por lo que arrojó cosas como "I am the walrus" y "Yer Blues" tratando de fastidiar la imagen tipo Tom Jones que Paul trataba de conseguir. En ese sentido incluso George compartía el criterio de John respecto a Paul.

Cuesta trabajo pensar que en 1976 John Lennon se había arrepentido de perseguir el final de Los Beatles y que estuvo a punto de convocar a la banda a volver a grabar en parte porque nadie lo creería de John Lennon y en parte precisamente porque él fue el primero en tratar de distanciarse de ellos a partir de "Revolver", albúm Beatle que aún no finalizaba la primer época de la banda. Yoko Ono, que siempre dominó a John, se encargó de que John finalmente firmara ese documento que disolvía a los Beatles como grupo y desaparecía la empresa como tal y de ese modo se fue abajo la única posibilidad de que los Beatles regresaran (aunque a esas alturas Paul prefería ser Paul McCartney & Wings y no la cuarta parte de un grupo ya veterano).

A Yoko Ono no se le puede culpar per sé de haber precipitado la separación del grupo pero ciertamente puso su parte como el resto del grupo se enfrentó a la responsabilidad de mantener estable una empresa exitosa cimentada por Brian Epstein y que no supieron manejar. De haber llevado una carrera administrativa, como fue el caso de Mick Jagger, probablemente Los Beatles habrían evitado el colapso tanto moral como financiero.

Como sea John Lennon, jefe Beatle tenía la disyuntiva de querer irse o quedarse como lo hizo en aquel 1960 creyendo en el éxito de Brian Epstein.

O... ustedes qué opinan?

Messy Blues