Dices que quieres revolución?

El desconcertante lado violento de Los Beatles y la repentina inclinación de John por la izquierda

No es nuevo para nadie que se considere rocker de corazón que muchas luminarias tengan mal caracter o sean tan divos que tratan de hacerse valer con modos agresivos tal es el caso del payaso sueco llamado Yngwiee Malmsteen o el guitarrista británico -que me cae igual de mal- llamado Ritchie Blackmore, ambos considerados por amigos y colegas como personas con egos colosales y caracter del carajo que, si bien son excelentes en su negocio, crean alrededor de ellos halos de negatividad y reacciones adversas.

Pero también hay patanes que, pese a serlo, han pasado a la historia con mucho cariño por parte de su público y es el caso de muchos entre los que destacan Keith Richards co-líder de los Rolling Stones y Pete Townshend el alma creadora de la mítica banda The Who. Existen mas pero estos son dos de los mas conocidos casos. De acuerdo a lo mencionado hace casi cuarenta años por Ian Stewart (pianista original de los Rolling Stones) en una entrevista con Barbra Hayes, mucho antes de que los Stones se hicieran siquiera famosos tocaban en un auditorio londinense "pleno de gamberros" en el que Brian Jones contoneaba su rubia melena de tal manera que se ganó la antipatía de los pandilleros que estaban al frente del público. Estos comenzaron a escupirle y en una de esas la saliva de uno fue a dar de lleno en Keith Richards quien retrocedió un paso y avanzó dos mas dando un puntapié en la cara del culpable iniciando la pelea generalizada en la que, cabe mencionar, hubo muchos detenidos. Años mas tarde a algunas horas del fallecimiento de Brian (Jones) y con una trayectoria internacional de al menos cinco años, varios periodistas acosaban en el vetíbulo de DECCA (su entonces compañía disquera) a Keith, Mick Jagger, Charlie Watts, Andrew Low Oldham -su representante-, Kurt Conningham y otros ejecutivos de la compañía para saber si el anunciado concierto en Hyde Park se llevaría o no a cabo dadas las circunstancias. Mick señaló que el concierto se realizaría a lo que un reportero mencionó la conveniencia publicitaria que la muerte de Brian representaba. En respuesta Keith le hizo rodar las escaleras de un derechazo.

Pete Townshend por su parte se hizo famoso primeramente por destrozar su guitarra en escena pero también era conocida su manía de no tolerar a NADIE que se acercara a su espacio escénico. El activista Abbie Hoffman, controversialmente famoso por apoyar al también activista de izquierda John Sinclair (historia aparte merece este tema con John Lennon y Yoko Ono) y mientras presenciaba el concierto de Woodstock en 1969, tuvo la ocurrencia de subirse al escenario mientras The Who actuaba, gritando: "Me parece que este concierto es una mierda mientras John Sinclair se pudre en la cárcel". Pete, que ajustaba su amplificador se volvió hacia Hoffman mientras este estaba en el micrófono y lo golpeó con su Gibson SG a media espalda, Abbie se hincó volviéndose hacia Pete y este lo puso de pie nuevamente golpeándolo en la cara con el puño sacándolo del escenario mientras gritaba: "Largo de mi pinche escenario hijo de puta!". El resto de Los Who se miraron entre ellos pero siguieron tocando (John Entwistle tuvo el atino de comenzar "Sparks" con su sólo de bajo). Mas adelante Pete gritó al micrófono: "Al siguiente bastardo que se le ocurra subirse a mi escenario lo mato, quedó claro?". Otra loca anécdota sucedió en Cleveland cuando Pete Townshend, enojado por el alboroto de la gente gritó: "Cállense hijos de puta!. Mientras tocamos pueden sentarse, pararse o acostarse pero cállense, es un pinche concierto de Rock and Roll!". Lo curisoso es que en todos los casos la gente lo vitoreaba y le aplaudía mas.

En Los Beatles la violencia estaba dosificada y fue hábilmente simulada por Brian Epstein. Mientras fueron los chicos pobres de Liverpool el caracter delincuente de John Lennon era harto conocido y mucha gente lo odiaba por mas de una razón. John mas que ser popular era en realidad bastante impopular y muchos sujetos le tenían miedo y esto incluía a maduros profesores de su escuela y a sus novias en turno. Cuando fueron a Hamburgo las cosas no cambiaron mucho porque John seguía en guardia y llegó incluso a liarse a golpes con uno que otro pandillero alemán dándose valor con sus estrenados amigos "Existencialistas" que los apoyaban igualmente en todo. Paul solo apoyaba las iniciativas de John pero, a pesar de su conocida personalidad suavizada, resultó tan violento y agresivo como John. George por su parte prefería pasar inadvertido en ese sentido y su agresividad se limitaba a un profundo y negro sentido del humor.

Lo anterior, insisto, no es nuevo para nadie pero sí es definitivo que tuvo un relevante y crucial papel en la posterior disolución del grupo, amén de su idealización hacia Yoko a quien aún hoy los seguidores en su mayoría no dejan de culpar del rompimiento de la banda. John sin embargo tuvo un lado mucho mas agresivo del conocido aunque para paliar su impacto fue llevado a sus biografías como una serie de incidentes juveniles sin mas trascendencia. No sucedió lo mismo con Paul quien también contaba con bastante habilidad para el pugilismo (la gente de Liverpool tienen esa curiosa fama) y cuando aquel infame rumor de su supuesta muerte fue hasta el Canada, visitó la redacción de radio del reportero chistoso que lo inventó todo y lo hizo cruzar el cristal que separaba a la cabina de las consolas de un izquierdazo (ya sabemos, Paul es zurdo). Se sabe también de cierto incidente entre Paul y un repotero en el aeropuerto de Londres cuando este lo abordó mientras descendía del avión, Paul lo tomó de la solapa y lo puso contra la escalinata de tal manera que quedaba pendiendo hacia el suelo desde una considerable distancia hasta que el pobre diablo pidió piedad (la policía aburrida de la prensa no intevino en el asunto y cuando publicaron la nota al dia siguiente poca gente lo creyó por tratarse de Paul McCartney).

Pero la pelea que puso en perspectiva (y en jaque) la carrera de Los Beatles fue justo al inicio de las giras en 1963, el día del cumpleaños número 21 de Paul cuando ya pasado de copas el Disk Jockey Bob Whooler, que los había apoyado mucho antes de Brian, dijo refiriéndose a la imagen de traje y corbata que le decepcionaba que un Teddy Boy que lo había impresionado años atrás se comportara ahora como la modosita dama de compañía de un homosexual conocido como Brian Epstein. John lo levantó en vilo y le hizo romper una mesa, lo pateó varias veces, lo levantó de nuevo y lo arrojó contra la cerca haciendo que rompiera las tablas del cercado, lo pateó de nuevo varias veces y lo levantó otra vez para derribarlo a puñetazos. Solo Paul y Mal Evans pudieron detener a John pero Bob Whooler yacía medio muerto en el suelo con las costillas rotas. John fue arrestado y estuvo detenido varias horas hasta que el abogado de Epstein logró llegar a un acuerdo con el abogado de Whooler, no obstante eso el Disk Jockey intentó sacar partido publicitario demandando a Brian y a Los Beatles por daños pero lo único que logró fueron los pagos de gastos médicos. Whooler intentó boicotear a los Beatles apareciendo incluso en televisión contando lo sucedido pero en ese entonces el grupo no era tan conocido y lo único que logró Bob fue crear mas curiosidad de la gente por Los Beatles y a la larga les procuró publicidad gratuita. A pesar de ello la mala fama de John le costó que en 1965 la ultraderecha norteamericana lo convirtiera en su enemigo público debido a aquel tonto comentario sobre Jesucristo.

Resulta irónico que hoy, 2011, Los Beatles como grupo artístico y concepto social sean ciertamente mas populares que Cristo y que John sea, mal que bien, el Beatle mas popular de los cuatro y por ende mucho mas popular que Jesucristo. No es nuevo entonces ni extraño que el ex nazi Ratzinger intentara sacar provecho de John y sacara aquella idiotez de que la iglesia perdonaba a John Lennon por su comentario sobre Jesús.

John Lennon no fue el único violento en el grupo pero sí quien mas lo demostró. Ya todos sabíamos sus capítulos de violencia doméstica con Cynthia (mucho antes de que ella publicara su libro) porque Peter Brown lo mencionó en los ochenta en su libro "Shout!" y sabíamos que John se sentía encerrado en un cascarón de oro desde su canción Help! (muchos expertos opinan que fue su verdadero rompimiento con la banda) pero pocos saben que Paul podía imponerse y causar intimidación hacia la gente que intentaba pasarse de lista con los negocios de Los Beatles, muchos menos conocen los capítulos agresivos en los que Paul llegaba a los golpes cuando era necesario. A diferencia de John, Paul nunca golpeó a mujer alguna.

John Lennon no obstante tiene dos historias cuyo parteaguas es aquella exposición de Avantgard en la que se hizo amigo de Yoko por lo que podemos decir que hay un John Antes de Yoko y un John después con Yoko. Antes de ella el ex beatle era todo un burgués deprimido prisionero de sus demonios, cuando hubo oficializado su relación con ella John era todo un activista de la paz que se vio orillado a pasarse a la izquierda política ganándose con ello el odio del partido republicano en EEUU y apoyando de cerca movimientos como el de John Sinclair (anglosajón famoso por su activismo antirracista). Con su nueva postura John se declaró contrario a la monarquía y devolvió su condecoración (Miembro del Imperio Británico) a la Reina Isabel, a quien aseguró odiar. A inicios de los años setenta John Lennon poco tenía qué ver con el Beatle bocón líder de la mejor banda del mundo.

Pero John no dejó su perfil violento pese a que se ha hablado mucho de ello. El fin de semana perdido (un año sin Yoko nada menos) fue consecuencia de su alcoholismo y precisamente esa violencia que no había dejado de lado. John tuvo episodios de golpes incluso con amigos y siempre fue bastante agresivo lo que puede apreciarse en la película "Imagine" mientras grababa con Phil Spector su canción "Oh yoko!". Mick Jagger mencionó alguna vez que con John solo podía actuarse de una de dos maneras, o le seguías la corriente o mejor te ibas a casa porque debatir con él era negocio perdido, Paul por el contrario limpió su vida y sus actitudes pero hizo cosas decepcionantes como pasarse a la derecha y aceptar ser un Sir condecorado por la Reina. John aún con su violencia resultó ser por mucho bastante mas genuino gracias a Yoko en tanto Paul fue el creador de todo lo que le rodeó, incluso de una Linda McCartney que dificilmente tocaba el teclado en las giras de Wings.

George y Ringo aparentemente permanecían detrás del telón pero su agresividad tenía otro nivel, ellos eran sardónicos y burlones lo cual fastidiaba igual a los cretinos.

Es cuanto

Messy Blues

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