sábado, noviembre 12, 2011

"Harisha" sigue vivo

El pequeño George de "Speke"... a diez años de su partida

Redundar en lo mucho que se ha escrito, dicho y discutido acerca del "Beatle Callado" justo a diez años de un doloroso episodio para quienes lo admiramos desde siempre, resultaría una tarea no absurda sino aburrida. George tendría que ser explicado como esa parte ultranecesaria para el binomio Lennon-McCartney por el lado beatlemaniaco de 1959 a 1966 y luego ser analizado como un artista experimentador a partir de 1967, año en que se convirtió en el líder ideológico de la banda aunque ninguno de ellos se hubieran dado cuenta. Claro que es una alegoría dado que Paul en sí fue quien de verdad se preocupó por el estado financiero de Los Beatles aunque su constante tacto para no hacer enojar a John hizo que la bancarrota casi los alcanzara alrededor de 1969. Como sea, George Harrison fue, y por mucho, quien tomó espiritualmente las riendas del sonido beatle y también quien inició una moda en la música Pop que luego sería tomada por guitarras como las de Pete Townshend, Roger McGuinn, Brian Jones y Jimmy Page (Led Zeppelin) sin mencionar todo lo que derivó de ese sonido en el llamado "Movimiento de las Flores" y su apadrinamiento involuntario del hippiesmo. Los alocados años sesenta modificados por George Harrison, caray.

George, el pequeño George de Speke, como le llamaba burlonamente John, es un capítulo profundo y enigmático al que pocos han querido entrar de lleno inclinándose a analizar y explotar a los dos frontales John y Paul por lo que comercialmente representan porque George y su fiel confidente Ringo fueron siempre esa parte de Los Beatles a la que solo los fans de corazón entraban con gusto. George Harrison era el rockanrolero de tupé vestido de cuero y zapatos de ante que escandalizó a la conservadora tía Mimi de John y preocupó al trabajador padre de Paul, Jim McCartney, por aparentar ser un Teddy Boy de verdad. George fue aquel insulso chamaco que durante las grabaciones del DEMO en Decca preguntaba continuamente si podía fumar en el estudio (cosa que nunca le permitieron durante esas sesiones cabe decir), aquel insolente que cuando George Martin les dijo "si algo no les gusta me lo dicen" él respondió sin pensar "para empezar esa corbatita barata que traes puesta", el mismo George Harrison que confrontó a la prensa cuando en EEUU intentaron crucificar a John por su comentario sobre Jesucristo, el George Harrison que, harto de las giras, propuso recursos electrónicos que adelantaron por mucho lo que hoy se hace en los conciertos de bandas consagradas. En resumen, George Harrison, el Beatle que permanecía en la esquina oscura salvándoles el pellejo a John y Paul con su guitarra líder.

George inició la ruta que daría lugar al sonido característico de "Rubber Soul" y "Revolver" (discos que luego afirmó eran sus favoritos) y quien se reveló como un talento de vanguardia con "Within you Without you" en el album "Sgt. Pepper's Lonely Harts Club Band" como igual logró sacar partido de la magia del estudio en temas especiales como "Blue jay way", "It's all too much", "While my guitar gently weeps" y su obra magistral: "Something", hasta hoy una de las diez mas vendidas y veneradas del cuarteto. George Harrison, ese loco malvestido, como le llamaba tía Mimi, quien igual tocaba la guitarra acústica como el bajo especial de seis cuerdas que usaban cuando Paul tocaba el piano, el mismo que implementó el uso de cintas pregrabadas en los melotrones que posteriormente inspirarían a la Yamaha para crear el famoso teclado "DX7". El mismo George que mereció el asedio de personalidades como Roger Waters, Jimmy Page, Peter Frampton y Brian May entre muchos otros precisamente por ese sonido tan raro y especial que conseguía con sus guitarras Gretch en la primera mitad de la era Beatle y con sus guitarras Fender y Gibson al final de la historia del grupo. George, ese extraño músico de Rock que salvó la industria de las carreras de autos financiando a Nicky Lauda y las carreras internacionales que habían entrado en crísis en los años 1970's debido a la caída de las acciones de los patrocinadores en Wall Street. George, el gran exbeate que mandó derechito y sin escalas a la UNESCO al carajo cuando se les ocurrió querer reunir a Los Beatles para un concierto benéfico.

Nelson Wilbury fue un raro personaje que repentinamente ocupó el Top Ten a finales de los 1980's liderando una también peculiar banda llamada "The Travelin' Wilburys" que se presentó como la de una banda formada por los hermanos Wilbury sin especificar mucho de quienes se trataba en realidad. Así que Otis, Nelson, Lefty, Charlie T. y Lucky tenían un disco debut en las listas y fueron invitados por la ABC TV para ser entrevistados, cuando aparecieron Geroge Harrison, Jeff Lynn, Tom Petty, Bob Dylan y Roy Orbison acompañados por el baterista Jim Keltner, la sorpresa de todo el mundo fue mucha y eso elevó la preferencia del respetable al día siguiente al grado de hacer de ese disco uno de los mejor vendidos en 1988. Incluso hoy existen quienes creen que Nelson Wilbury y sus hermanos realmente existen (como sucede también con Spinal Tap). George realmente era el músico que podía reinventarse a sí mismo e inventar a otros a partir de él.

George dejó, no obstante, mucho mas de lo que hasta hoy es comercialmente conocido como creación suya. Al ser un exbeatle está por ende atrapado en el estigma pero aún así siguen siendo pocos los que saben algo realmente y a ciencia cierta sobre su trayectoria desde "Three cool cats" en las cintas de Decca hasta sus últimos trabajos después de los Travelin' Wilburys poco antes de su muerte en 2001. Son pocos los que conocen sus vida con Patty Boyd en comparación a las demasiadas biografías oportunistas sobre John y Yoko y son menos aún los que siguieron de cerca a George ya casado con Olivia Arias. Cabe decir que George protegió hasta donde pudo a Julian Lennon acosado siempre por los bloqueos de Yoko Ono y su hijo Sean Lennon quienes hasta el día de hoy no permiten que Julian haga algo artísticamente hablando y fue George quien siempre cuestionó a Paul con una curiosa frase: "Qué irónico es que el diestro John se haya hecho de izquierda y el zurdo Paul de derecha". Aunque a partir de los 80's fueron nuevamente amigos, George ya no consideró a Paul el mejor colega ni el mejor artista y eso lo demostró cada que podía.

Al final, en noviembre de 2001 George nos dejó y su partida probablemente no obtuvo la locura de la muerte de John veintiún años antes pero sí causó un gran dolor a sus fieles seguidores y a los beatle fans de siempre. Su partida fue una de esas cosas para las que no estábamos preparados y es aún algo que no deja de doler.

Donde quiera que estés George: Siempre te admiraremos

Messy Blues